Si tu web carga lento, estás perdiendo posibles clientes y conversiones a cada momento. Cuando entras a competir al mercado digital has de estar listo para una competencia feroz, y una diferencia de dos segundos respecto a tu competencia es un gran coste de oportunidad

Para poder solucionar este problema, será mejor que sepas qué es lo que lo causa, cuales son los motivos por los que tu web carga lento.

Estos pueden ser algunos:

Problemas con el servidor

Tu sitio web se carga desde cero. Cuando alguien hace clic, es como girar la llave en el motor de un coche. Tu visitante le está pidiendo al motor que se ponga en marcha.

Lo primero que pasa es esto: Tu navegador (Firefox, Safari, etc.) envía un ping a tu servidor. Está pidiendo toda la información y los datos, para que pueda cargar tu sitio web.

Si el rendimiento de tu servidor es deficiente, tardará más tiempo en responder.

No importa lo rápido que sea todo lo demás, un servidor lento siempre le dará un comienzo lento a tu visitante.

El bajo rendimiento del servidor casi siempre se debe a tu anfitrión web. Un anfitrión web barato generalmente te dará un servidor compartido, lo que significa que está compartiendo espacio y recursos con un sinnúmero de otros sitios web. Es importante que te asegures de que tu web se aloja en el servidor adecuado para su tráfico o peso.

Morir de éxito

Otra de las principales causas por las que una web carga lento es el volumen de tráfico que soporta. Aunque normalmente es fácil saber que tu web está empezando a recibir más tráfico, puede que no sepas que eso produce una ralentización en la velocidad de carga, y has de estar listo para resolver ese problema.

Quizás parezca idílico, pero en realidad es más común de lo que parece, sobretodo por que es fácil acostumbrarse y olvidarse del factor del servidor. Es este último el que ha de procesar todas las peticiones que produce la web, por tanto lidiar con el tráfico extra.

Una imagen pesa más que mil palabras

Tener demasiadas imágenes o algunas muy pesadas puede hacer que tu sitio funcione más lento.

Para entenderlo mejor: imagina que lo que solicitas (acceso a determinada página) son productos en un almacén; los más grandes y pesados van a tardar mas en salir. Es por esto que has de estar seguro de no poner demasiadas o de que no sean muy pesadas.

¡No te pases con las fotos!

El formato de archivo también es importante aquí. Los navegadores pueden cargar imágenes JPG, PNG y GIF de forma rápida y sencilla. Pero, los formatos pesados como TIFF y BMP se van a comer enormes trozos en el tiempo de carga. ¡Evítalos!

Sobrecarga de solicitudes

Al igual que sucede con las imágenes, cada pequeño detalle de tu página genera una solucitud que ha de ser procesada y respondida.

Cada pequeño elemento en tu web requiere una solicitud de archivo diferente para cargar. Cada archivo CSS, cada imagen, cada botón de social sharing, y cada pieza de Javascript es una nueva solicitud de archivo.

Tu servidor sólo puede manejar una cierta cantidad de peticiones por segundo.

Digamos que tu sitio web utiliza 50 solicitudes de archivos cada vez que se carga. Si 100 personas acceden a la vez, eso significa 5.000 solicitudes de archivos en un segundo. Si estás en un servidor pequeño o compartido, eso va a ralentizar seriamente las cosas.

Recuerda, hay un número limitado de recursos para servir los archivos.

Demasiados Plugins

Debes tener en cuenta el peso que añaden los plugins a tu página.

Si estás ejecutando WordPress, es probable que tengas una gran cantidad de plugins entre bastidores. Bueno, cada uno de ellos hace su propia petición de archivo. Cada uno tiene un archivo CSS y algo de javascript para cargar.

Esto significa más peso para llevar, y más solicitudes de archivos. Si estás ejecutando muchos plugins, esto va a ralentizar las cosas. Pregúntese cuáles son absolutamente necesarios.

Redirecciones innecesarias

Imagina que pides indicaciones para llegar a la estación de tren. Luego llegas allí, y descubres que está cerrado. Lo han trasladado al otro lado de la ciudad, y ahora tienes que caminar por la ciudad.

Te lleva años, ¿no?

¿Por qué mi web carga lento?

No crees una experiencia confusa.

Lo mismo sucede con los redireccionamientos. Es como cargar una página dos veces. A menos que tengas una razón fantástica para hacerlo, evítalos en tu sitio; revisa si esto ya está sucediendo, puede ser el motivo por el cual tu web carga lento.

Para medir la eficacia y los resultados de los cambios que apliques de forma objetiva, puedes utilizar diferentes herramientas, nosotros te recomendamos Gt Metrix. Además de analizar la velocidad de carga de PC, analiza la de teléfono o tableta.

En este mercado que nos toca vivir, los cambios son de fracciones de segundo, y la inmediatez una cualidad vital para mantenerse a flote. No te conformes si tu web carga lento, puede marcar la diferencia.

Si te quedan dudas por favor ¡deja un comentario o escríbenos! Recuerda que puedes pedir tu auditoría web gratuita en cualquier momento y sin nigún compromiso.

¡Hasta pronto!

 

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